ANTES
- Esa punzada en el costado o la espalda aparece cuando menos la esperas
- Orinar puede sentirse incómodo, con presión o ardor
- Te preocupa que el dolor te agarre trabajando, manejando o fuera de casa
- Tomas agua, pero sigues pensando todo el día en tus riñones
- Ya estás cansado de simplemente aguantar la molestia
